¡Ya está! Por fin acabé la mantita de mi sobrino ^_^ Me vais a tener que perdonar por las fotos, algunas están ligeramente borrosas, lo que me da mucha rabia... Pero bueno, es que tenía ganas de compartir la aventura y me han entrado las prisas echando las fotos entre un examen y otro. ¡Qué ganas de acabar exámenes!
Ha sido una aventura bonita pero peleona. La mitad de la manta la hice durante mi viaje a Nueva Zelanda. Las horas de carretera en la caravana las pasé ganchilleando como una loca. Lo mejor fue conocer a Cristina, que de tanto verme ganchillear le entró la curiosidad y acabamos ganchilleando juntas. ¡Otra ganchillera en el mundo siempre son buenas noticias!
A mitad de camino me empecé a mosquear porque no estaba segura de estar cerrando bien los hilos de los cuadraditos... Así que busqué por Internet la técnica y empecé a usar una aguja para rematar bien los finales de los hilos y asegurarme de que no se deshicieran. Pero Oh oh... demasiado tarde. En el momento en que terminé la manta (sí, sí, terminada con el borde y todo) mi peor pesadilla se hizo realidad.
Literalmente los cuadraditos empezaron a abrirse y deshacerse en mis manos... Tomé una buena bocanada de aire y me dispuse a deshacer todo el borde y a arrancar los cuadrados deshechos. Arreglaba uno, lo ponía y al mismo tiempo el de al lado se deshacía... Debo reconocer que le eché paciencia, debe ser que lo venía venir y estaba mentalmente preparada para ello. La gran prueba final fue meterla en la lavadora y cruzar los dedos porque saliera la manta de una pieza. ¡Y si! Salió enterita, de hecho la lana encogió un poco y cerró los puntos :)
Así que mi aportación con este post es compartir mi error para evitar que os pase lo mismo que a mi ^_^ Yo ahora hago lo siguiente: Cuando cambio de color o acabo un cuadrado dejo al menos unos 10cm de lana/hilo y lo hilvano con una aguja de las grandes.
Meto la aguja por entre los puntos asegurándome de que el color del hilo no se va a ver por ahí. En la foto sólo lo hago unos centímetros y deberían ser suficientes pero si os digo la verdad, después del susto de la manta, suelo doblar la esquina y seguir unos centímetros más.
Tiro de la aguja y del hilo y acomodo bien el cuadrado, que del tirón del hilo suele retorcerse.
Luego ya solo queda cortar el hilo y...
¡Taraaaa! El final del hilo ya no se ve y el cuadradito por mis narices que no se deshace en la vida ^_^
Pero bueno, ya sabemos que la perfección sólo se consigue con práctica... Así que ya he empezado una segunda manta, esta vez asegurando bien todos los finales de hilo ^_^
Anoche me quedé sin azul oscuro para la manta y decidí entretenerme probando otras cosas. Lo que empezó como una
funda de taza acabó como funda de bote de lápices. Resulta que todas mis tazas tienen asa... mirando a mi alrededor me encontré con este bote de lápices y la verdad que ahí se queda ^_^
Y ya para terminar, para quienes tenéis una tienda online o un blog de manualidades/recetas, mañana empiezan las suscripciones para el
curso Superstar de
Jackie Rueda. Es un curso para potenciar la imagen de tus productos a través de la imagen. Yo me muero por hacerlo... hace ya dos años que intento hacer uno de sus cursos y todavía no me ha cuadrado uno. Esta vez me pilla de vacaciones, lejos de un ordenador y aunque me da una pena horrible no poder hacerlo... Será porque estaré de vacaciones disfrutando de la mejor de las compañias
♥... ¡y regalándole la manta a mi sobrino!
Un beso fuerte,
Marta
P.D. Las fotos borrosas me matan... ¡a ver si me saco un rato y las cambio!